A pesar de que Felipe Sosa se encuentra detenido, la Justicia tucumana advierte que la investigación está lejos de cerrarse. Las próximas semanas serán cruciales, ya que se espera el resultado de estudios técnicos que podrían confirmar la participación de Sosa o revelar la presencia de terceras personas en la escena del crimen.
Surgieron nuevos detalles sobre el crimen de Érika Antonella ÁlvarezPruebas genéticas y ADN
Ayer se dio inicio al proceso para las pruebas genéticas con la presencia de todas las partes. Los peritos del Ministerio Público trabajan sobre las muestras biológicas extraídas del cuerpo de la víctima. El primer paso es determinar si estas muestras son aptas para ser cotejadas; de ser así, se procederá a realizar la pericia de ADN. Los especialistas estiman que estos resultados fundamentales demorarán, al menos, un mes.
La tecnología como testigo
Otro frente abierto es el análisis de los dispositivos electrónicos. Actualmente se peritan:
Los teléfonos celulares secuestrados a Sosa y a otros allegados mencionados en la causa.
El dispositivo de almacenamiento del "Grupo Sosa", que registra los movimientos de las camionetas de la empresa de seguridad (se busca determinar si se usaron para trasladar el cuerpo).
El celular de Érika: aunque el aparato no ha aparecido, los investigadores intentan recuperar su información mediante herramientas tecnológicas de última generación.
La caja fuerte
En los allanamientos a las oficinas de Sosa, el personal de Homicidios secuestró una caja fuerte. Hasta el momento, su contenido no ha trascendido, pero existe una gran expectativa sobre si allí se guarda documentación o elementos que vinculen al exlegionario con el narcotráfico o con los contactos que, según testigos, lo habrían ayudado a intentar fugarse.